Objetivos Pedagógicos


hacia una arquitectura racional, posible y contemporánea

MARCO GENERAL.
Arquitectura, enseñanza, objetivos, proyecto, niveles curriculares, programas y otras cuestiones… La arquitectura es una actividad apasionante y especifica; la pueden enseñar quienes la diseñan y construyen, y aprender quienes la practican inmersos en ella. Al fin enseñar es una forma de hacer arquitectura.
A lo largo de la historia del Movimiento Moderno, la noción de arquitectura, fue y es objeto de definiciones, desde la clásica definición de Le Corbusier en 1923 “la arquitectura es el juego sabio devolúmenes precisos y magníficos, ensamblados bajo la luz”. En esta apretada síntesis el maestro vincula la arquitectura con el arte (volúmenes magníficos ensamblados), con la ciencia (juego sabio de volúmenes precisos) y la naturaleza (la luz), marcando un rumbo que aún hoy es válido.
La idea corbusierana, desde la perspectiva contemporánea, conduce a entender la arquitectura como una actividad que conjuga aspectos científicos, sociales, tecnológicos y artísticos. La idea de asociar su estudio profesional con un laboratorio científico, en la búsqueda de elementos relevantes que enmarquen la acción. La concepción tipológica requiere de procedimientos de investigación pertinente y rigurosa, pero también de una síntesis crítica para depurar la esencia de cada uno de los tipos urbanos y arquitectónicos.
En nuestra propia experiencia proyectual y pedagógica, debemos vincular la Práctica proyectual con otras actividades básicas: Investigación pertinente, Estructura teórica y Estructura crítica.
Estas actividades actúan dialécticamente para producir las ideas y mecanismos que guían el proceso proyectual definiendo un campo proyectual muy amplio.
El sistema proyectual tipológico, es en sí mismo un proceso de investigación, con diversos puntos de interés como lo son: la morfología, el espacio, la geometría y el lenguaje, urbano y arquitectónico.
Otro tema actual, lo constituye el uso riguroso de energías alternativas y la incorporación de nuevos materiales de construcción, que se corresponden con tecnologías innovadoras; por ejemplo las investigaciones sobre cómo construir las fachadas, buscando armonizar climas naturales y artificiales que corresponden a ciudades e implantaciones diversas, dando respuestas concretas para cada
caso.
También la investigación abstracta, estadística, espacial y morfológica, para iniciar el encuadre de un proyecto, usando y procesando datos y registros numéricos, superponiendo en distintas capas esos datos. El equipo holandés MVRDV ha producido obras interesantes con este mecanismo, la raíz de esta metodología proyectual conduce a la arquitectura de sistemas que atendió algunos problemas
con rigor casi científico y lo estructura mediante una generación geométrica muy potente, basta recordar las experiencias de los arquitectos holandeses Habraken y Hertzberger.
Y las investigaciones sobre nuevos modos de habitar y la vivienda en sus múltiples formas y destinos, es la que posee mayor interés, de ahí la abundancia bibliográfica mundial sobre este tema y el particular y prioritario interés del Taller.
La estructura teórica refiere a la posibilidad que el estudiante tiene de construir su propio andamiaje teórico, su propio espesor intelectual y que debe vincular necesariamente a la gente, la cultura, el lugar, la historia y la disciplina. Estos cinco puntos de partida en la construcción teórica, son la base que aporta certezas en la práctica proyectual, necesarias para operar en distintos temas, independientemente de la escala.
El objeto de este punteo, es activar conocimientos y experiencias proyectuales que puedan ser compartidas y explicadas desde la razón y el sentimiento.
DISEÑO PLURAL. La pluralidad, entendida desde la diversidad y la variedad, que contengan los distintos modos de participar de los diferentes actores que aportan al proceso de construcción urbana y arquitectónica.
DISEÑO RACIONAL. Para modificar y ampliar las respuestas a los problemas de diseño se deberá entender y explicar cómo fueron en distintas épocas las temáticas urbanas y arquitectónicas.
DISEÑO CONTEXTUAL. El contexto puede entendérselo como lo hacía Alvar Alto, en su sentido amplio, incluyendo los medios físicos, sociales, culturales, productivos y urbanos. Conocer el lugar y analizar sus distintos significados, extrayendo sus contenidos fundamentales; descubrir, ordenar y priorizar los contenidos básicos que luego formarán parte del problema proyectual.
DISEÑO EVOLUCIONISTA. Hoy y Aquí. Entender el tiempo de modo del devenir lineal, es necesario para el análisis crítico de los espacios urbanos y arquitectónicos, para generar ideas y argumentos de proyectos más amplios y diversos. El diseño también expresará las expectativas de la gente hacia el futuro, siempre que mantenga sus conexiones con el pasado, pero firmemente consustanciada y comprometida con el presente, al punto de reflejar su tiempo histórico.
DISEÑO TIPOLÓGICO. La impronta más fuerte del Movimiento Moderno fue apoyar el proceso proyectual con las tipologías urbanas y arquitectónicas, generando un elemento autoalimentador del proyecto. El procedimiento no es la repetición mecánica formulada, sino la deducción de los tipos y modelos pertinentes y adecuados al tema concreto.
Los cinco puntos, marcan las principales líneas de trabajo tanto en la estructura teórica, como en la investigación pertinente y también en la estructura crítica, que deben tener fuerte presencia en los tres niveles curriculares del Taller. Cada año será revisado, actualizado y ajustado según sea el requerimiento programático y los objetivos pedagógicos específicos.
Conceptualmente el Taller se compone por unidades complementarias:

Diseño Arquitectónico I se caracteriza por una forma de producción asistida. Esto significa fuerte injerencia, teórica, crítica y práctica por parte del equipo docente, la secuencia se inicia con el diseño racional, posible y luego previa elaboración deductiva, se incorpora la problemática tipológica. El diseño contextual acompaña todo el tiempo proyectual, como dato cierto, concreto y determinante de la argumentación proyectual.

Diseño Arquitectónico II y III. Aquí la cuestión que interesa va más allá de la instrumentación técnica, en términos de proyecto, tiene que ver con profundizar la autonomía reflexiva y, de hecho, operativa; se busca vincular las Ideas al “espesor cultural”. El objetivo de tal adhesión es encontrar el hilo conductor hacia la Idea posible, crítica y sencilla, no definiendo el problema arquitectónico con un arquetipo, sino encausar el problema planteado a la búsqueda de la real complejidad espacial, sujeta a condiciones históricas, técnicas, urbanas, de memoria colectiva, etc. Entender el problema a través de la visión transcultural, con el abanico de posibilidades que brinda y sus diferentes soluciones.
Modalidades alternativas como el uso de las denominadas New TIC´s permitirán ampliar el Taller hacia un espacio académico ampliado, interactuando con otras cátedras de otras escuelas y facultades en tiempo real.

Diseño Arquitectónico II, a las operaciones de diseño del nivel anterior, se le incorpora con mucho énfasis el diseño plural, diverso y con fuerte demanda de creatividad. Luego se van incorporando elementos que aporten complejidad al tema, como lo es la consideración de la evolución y la flexibilidad en el diseño. Contextuada en realidades urbanas, sociales y culturales que requieren mayor intensidad y conocimientos tanto para la respuesta proyectual como para su consideración teórica y crítica.

Diseño Arquitectónico III, dentro de un sistema pautado, se desarrollan aspectos que recorren desde lo urbano a lo arquitectónico en sus diferentes facetas. Se revisa la ciudad, mediante lecturas y ejemplos, sobre los que se ejerce un análisis crítico riguroso, para producir argumentos teóricos que guíen la investigación adecuada para cada problemática particular.
En los tres niveles del Taller se pone en consideración lo propio de cada alumno, tratando de formar conciencia sobre su experiencia, su intuición y su sensibilidad individual como elementos particulares que se deben incorporar al campo proyectual.
Se trata de tornar consciente a cada alumno de sus posibilidades personales, para que se complementen con la formación académica; cada alumno, y su grupo de trabajo, debe disponer de sus propios modos y mecanismos proyectuales para responder, en términos profesionales, a los programas de alta complejidad que plantea el Taller, en el nivel respectivo, con el objetivo de sintetizar lo expuesto respecto del campo proyectual y la articulación entre las condiciones propias de cada alumno (sensibilidad, intuición y experiencia), con la formación universitaria buscada (investigación de los conocimientos adecuados y útiles, estructura teórica apropiada y estructura crítica). Todos estos elementos interactúan conformando un sólido entramado que rodea y retroalimenta la práctica proyectual, dejando de lado los factores que degradan el diseño y lo apartan de lo pertinente, de la precisión y de la razón.
El gran esfuerzo de la enseñanza de la arquitectura, creo que, está en buscar las temáticas precisas y pertinentes, y procesarlas con rigor metodológico para extraer la esencia del problema.
En cuanto a las soluciones pretendidas, valen las que sean generadas por ideas adecuadas, que posean el máximo rigor tipológico y su diseño este realizado con la necesaria precisión técnica. Estas tres exigencias se cruzan con un concreto compromiso ético, estético y social en el sentido amplio que le diera el Movimiento Moderno y en relación con el ambiente natural y artificial (construido), entendiendo a la ciudad como la obra colectiva más importante de la humanidad.

El Taller Diseño Arquitectónico I – III B, es el ámbito del debate reflexivo, que revise los aspectos teóricos y prácticos de las principales temáticas de la disciplina y la profesión. En esta modalidad se incluye la formulación de lineamientos para trabajos de investigación. Todas estas cuestiones están referidas a la incorporación de conocimientos y a la construcción colectiva de un cuerpo teórico y crítico que tenga estructuras comunes, pero que admita a cada uno a incorporar “lo propio”, siempre en estado provisorio, siempre en permanente actualización.
Esta búsqueda pretende contar con un marco referencial de conocimientos útiles, concretos y rigurosos, con contenidos éticos, estéticos y sociales, que ayuden a mejorar la calidad proyectual colectiva e individual.
A tal fin, están previstas clases y trabajo de taller a cargo de reconocidos arquitectos profesionales y profesores invitados, externos y la interacción con docentes de las otras áreas de conocimiento de la carrera, de la FAUD.

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